"Dios nunca se queda con nada"
Cuantas veces hemos leído, escuchado esta frase? Seguramente como yo, ha sido en múltiples ocasiones, nos sirve de consuelo, como esperanza con la confianza puesta en que en el momento preciso las cosas sucederán para el bien nuestro, talvez no en la misma forma en que lo hemos pedido pero si de la manera que nosotros lo necesitamos.
Es la fé moviéndose en nuestra alma proclamando que la bondad de Dios supera nuestros pecados o actos contrarios a lo que Dios agrada.
Es gritar al mundo "Confíen en Dios, que él obra en espíritu y en verdad".
"Dios nunca se queda con nada" es levantarse cada día con la convicción de que los tiempos malos pasarán, que tiempos buenos vienen detrás, que se avecinan, se aproximan y estaremos ahí de frente y en pie para verlos llegar y quedarse con nosotros.
Es mirar al cielo y agradecer estar vivo y vigilante al horizonte, porque lo bueno esta aquí y ahora, porque Dios nunca se queda con nada! 😇😊